lunes, 3 de mayo de 2010


# Shaaannshooooo Teee Amooo :) , faaltaa taaan poqitooo (yn



~ Cuenta la leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le tocó el turno de nacer como niño y se dice también que al saberlo se preocupó tanto que decidió hablar con Dios. El diálogo fue así:

Ángel: Me dicen que me vas a enviar a la tierra; ¿pero cómo viviré si soy tan pequeño e indefenso?

Dios: Tienes que estar tranquilo porque entre muchos ángeles escogí uno para ti, que por cierto te está esperando con ansias y te cuidará.

Ángel: Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír… eso basta para ser feliz.

Dios: Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor, su ternura y serás inmensamente feliz.

Ángel: ¿Y cómo entenderé lo que la gente habla? Yo no conozco el extraño idioma que hablan los hombres.

Dios: Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con gran cariño te enseñará a hablar.

Ángel: ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?

Dios: Tu ángel juntará tus manitos y te enseñará a rezar y podrás así hablar conmigo todos los días si quieres.

Ángel: He oído que en la tierra hay personas malas… ¿quién me defenderá?

Dios: Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida, eso te lo puedo asegurar.

Ángel: Pero estaré triste, porque no te veré más.

Dios: Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado en cada instante.

Y en este diálogo se sentía que una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía con lágrimas en los ojitos sollozando…

Ángel: Dios mío, si ya me voy, dime su nombre…. ¿cómo se llama mi ángel?...

Dios: Su nombre no importa, tú le dirás… MAMÁ”.

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